De necesitar el frío como respirar


He vivido enamorada del verano desde que tengo uso de razón. He deseado que llegara de nuevo cuando aún no se había terminado, y he esperado, año tras año, los primeros días soleados donde poder desprenderme del abrigo. He querido vivir en un verano permanente muchas veces, y he odiado el cielo gris en pleno agosto cuando debería estar en la playa. Y todo lo que me daba el verano superaba con creces las pocas cosas negativas que le veía.
Este año, por primera vez, he deseado poder acelerar el tiempo y aparecer ya en otoño. He deseado poder saltarme este verano en el que el calor me está agobiando por encima de mis posibilidades, y muchísimo más que cualquier otro año. Aborrecer la sensación de fundirme con la cama por la noche, de no descansar bien. Ha sido la primera vez que todas las posibilidades y planes que me brinda el verano no han ganado la batalla. La primera vez que he querido que llegue la lluvia, el frío, la nariz roja, la ropa gordita. Pasar las tardes con un café detrás de la ventana y refugiarme en cafeterías bonitas.
He querido que llegue todo eso que hace solo un año me ponía de un tremendo mal humor. Creo que no volveré a decir aquello de primavera, ven y cúrame el invierno.

Y vosotros, ¿sois de verano o de invierno? ¿También han cambiado vuestros gustos? ¡Contadme!
Abrazos polares.

Comentarios

  1. Yo de toda la vida he preferido el invierno. Del verano solo me gustan las largas vacaciones y las posibilidades de viajar. El invierno es otra atmósfera, es quedarse adormilado a las 7 de la tarde tapado con una mantita, y las noches largas, la ropa gordita (como has dicho arriba), las Navidades, el nuevo año, (mi cumpleaños, jeje), los colores del otoño y el invierno... No sé, es otra atmósfera.
    Siento que hayas abandonado ese amor por el verano, pero bienvenida al club del frío ^-^
    (abrazos eléctricos.)

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  2. Es curioso porque yo siento todo lo contrario a lo que tú expresas en el primer párrafo. Desde siempre he preferido el cielo color plomo y las nubes espesas y grises antes que un día soleado que pasar en la playa. Tomar batidos fresquitos y meterse al mar está bien, pero jamás lo cambiaría por las tardes con olor a café, la ropa gruesa y el viento helado de las mañanas.
    Besos. c:

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  3. Yo soy de invierno, aunque he de decir que este año me ha pasado lo contrario a lo que te ha pasado a ti, estoy sobrellevando el verano bastante bien, no me puedo quejar. No obstante, a veces añoro ponerme tres mil capas de ropa y pasar un poco de frío.
    Me seguiré pasando por aquí. Te dejo mi blog por si le quieres echar un vistazo.
    https://recrearteyotrashistorias.wordpress.com/
    ¡Nos leemos!
    También te sigo en twitter: @miss_saudade

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  4. Yo siempre, siempre, siempre he preferido el verano porque soy una friolera, de hecho lo sigo prefiriendo. Aunque es verdad que, como consecuencia del año pasado, ahora quiero que llegue el invierno para que sea precioso, como me merezco. Quiero que vuelva el frío para sonreír en él y derretir la escarcha, quiero que lleguen las navidades para que vuelvan las personas que se fueron a buscarse la vida a otro país. No sé, Antártida, quiero ponerme jerseys grandes y beber mucho café de avellana sintiendo que por fin me van las cosas bien.

    abrazos fuertes.

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